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LITERATURA LibrosFueraTiempo(CuartetoAlejandria) PoetasDesconocidos PoetaConocido(Rimbaud)

Joyas de biblioteca.-  

« La balada del café triste”, Carson McCullers

Una huella única y perturbadora. Mucha tristeza en este relato. Dulzura honda. Sabor agridulce y ambiguo. Mucha poesía contenida e incontenible. Tiene algo de catarata salvaje. Parte de una terrible y sencilla anécdota, rezumando una lucidez tan sobria que acaba en sabiduría que toca directa e implacablemente el alma. Porque este relato... [Julián Medéz]  

El sello egipcio”, Ossip Mandelshtam

Maravilloso hermano de Proust pero más filósofo y místico. No posee la nostalgia de Marcel, sino una sensual tristeza. Algunas páginas recuerdan mensajes dentro de una botella, enviados por un naufrago desde un tranvía lleno de gente. Mensajes con algo de irreversible, caliente y en relieve, cortante y alejado. Es también como una bola de cristal conteniendo un pueblecito nevado en su interior, y que al moverla caen los copos de una densa y minúscula nevada sobre su paisaje cerrado. Tan inaccesible, tan impenetrable y sin embargo tan sencillo y hechizante. [Momento Villar]  

“La conjura de los necios”, John Kennedy

Lástima que este libro admirable sirva de carcajada a tanto idiota que no podrá reconocerse en sus páginas. Condición importante de algunos grandes libros: la habilidad en el retrato de la estupidez humana. Aparte de eso y de los personajes inolvidables, el libro es fascinante por el gordo fastuoso que lo habita como protagonista. Él lleva a feliz término algunos de nuestros más secretos deseos. Es, de hecho, el eructo de nuestra perversidad inconsciente y cotidiana, contra esa espontánea y asimilada bobería que nos rodea. Sólo que la tragedia de este libro ocurrió fuera de él, en la vida de su autor, que no llegó a verlo publicado.

[Julián Medéz]