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CINE En cartel: Los lunes al sol

La película secreta

Esta sección está dedicada a una película que sea para unos maldita, para otros genial, para éstos un sueño, para algunos desconocida, para unos una pequeña joya y para otros detestable. Pero nunca indiferente.

Apocalypse now, de Coppola

Las situaciones radicales, la guerra por ejemplo, se pueden mirar, como cualquier otra cosa, desde el otro lado del espejo. Pero cuando se vive desde allí es Apocalypse now.

Las walkirias desatadas de Wagner sonando a todo volumen desde los helicópteros yankys. La selva disolviendo fronteras y límites. El viaje en barco por el río vietnamita, auténtico río del olvido en busca de un hombre extraño, perdido en su rebeldía (Marlon Brando), perdido en "el corazón de las tinieblas" (el relato de Conrad en que está basada la película.

 

Desde sus primeras imágenes de un ventilador de aspas, removiendo desde el techo el aire turbador y asfixiante de una habitación de hotel en Saigón, y un hombre haciendo posturas orientales de lucha, solo entre las cuatro paredes, se capta que no se trata de una película de guerra sino de mucho más. De la profundidad misteriosa y la implacable neutralidad de la muerte y cualquier otra circunstancia radical.

De un reino mítico o una tribu proscrita. Cualquiera de las dos cosas sería una aproximación al lugar, fuera del espacio y el tiempo, que un coronel loco y lúcido ha creado en el recodo más lejano del río. Rodeado de gente hipnotizada por su intento de darle sentido al sinsentido, temiéndole y adorándole como a la propia vida.

Ese viaje por el río... La vida es un río, como diría Jorge Manrique, que desemboca en el mar que es el morir. Aquí el mar es el recodo recóndito donde Marlon Brando vive con su tribu proscrita.

Y se hace surf en las playas bajo las bombas porque el peligro es una borrachera irracional y la muerte cuestión de suerte, o de destino. Y se escucha a Jimmy Hendrix en cualquier cassette de cualquier soldado, porque es tan importante su música como conservar el arma en la mano: cuestión de vida o muerte.

El revoloteo acechante de no saber nunca dónde está escondido el enemigo, que quizás no exista. No reconocer el suelo que se pisa. No ganar ni perder. Caminar alucinado entre inmensas plantas lujuriosas que es la trampa perfecta de un ignorado viaje a ninguna parte.

Es el envolvente tema de "the end" de Jim Morrison (The doors), prendiendo fuego al mundo, como un viaje sin retorno. [Tesa Duncan]